QUE ES EL RIESGO ELECTRICO
El riesgo eléctrico es aquel susceptible de ser producido por instalaciones eléctricas, partes de las mismas, y cualquier dispositivo eléctrico bajo tensión, con potencial suficiente para producir fenómenos de electrocución y/o quemaduras.
El riesgo eléctrico puede producirse en cualquier tarea que implique manipulación o maniobra de instalaciones eléctricas de baja, media y alta tensión, operaciones de mantenimiento de este tipo de instalaciones, reparación de aparatos eléctricos, utilización de aparellaje eléctrico en entornos para los cuales no ha sido diseñado el dispositivo (ambientes húmedos y/o mojados), etc.
La electricidad es peligrosa porque habitualmente no es perceptible por nuestros sentidos: no tiene olor, no se ve (un elemento conductor sometido a tensión no puede distinguirse otro fuera de tensión) y no se oye (sólo en las líneas de alta tensión).
CAUSAS DEL RIESGO ELECTRICO
Identificar qué puede provocar un accidente eléctrico es la mejor manera de disminuir el riesgo de sufrirlo. Tal vez como usuarios desconoces cómo está diseñada tu instalación eléctrica y por tanto nos será difícil identificar qué causó un problema. Aquí te enumeramos algunas de las causas más frecuentes de accidentes eléctricos, es importante que solicites el servicio de un electricista calificado que te ayude a determinar si tu instalación eléctrica representa un riesgo para sus usuarios y tu vivienda.
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Falta de puesta a tierra de la instalación y el equipo eléctrico que alimenta
Si la instalación carece del sistema a tierra, el peligro de sufrir una descarga eléctrica aumenta considerablemente.
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Falta del Interruptor de circuito por falla a tierra Es un interruptor que esta integrado en el tomacorriente, normalmente se utiliza en zonas húmedas, como baño y área de lavado, pero puede utilizarse en todos los tomacorrientes. Su ausencia combinado con una falla de aislamiento del equipo eléctrico es la causa más común de la descarga eléctrica a las personas.
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Falta de mantenimiento El estado físico de la instalación eléctrica debe cuidarse, es necesario sustituir elementos dañados y realizar una revisión periódica por lo menos cada cinco años.
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Sobrecarga de los circuitos eléctricos. Siempre debemos tener presente que los circuitos fueron calculados para un determinado número de equipos y no debemos modificar esta condición.
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Materiales de mala calidad. Al realizar la compra de los aparatos materiales de uso eléctrico debemos tener presente la calidad de los mismos, exigir que estén normalizados nos dará garantía de seguridad y buen funcionamiento.
CONSECUENCIAS DEL RIESGO ELECTRICO
EFECTOS FÍSICOS NO INMEDIATOS
Según el tiempo de exposición y la dirección de paso de la corriente eléctrica para una misma intensidad pueden producirse lesiones graves, tales como: asfixia, fibrilación ventricular, quemaduras, lesiones secundarias a consecuencia del choque eléctrico, tales como caídas de altura, golpes, etc.
Paro cardíaco: Se produce cuando la corriente pasa por el corazón y su efecto en el organismo se traduce en un paro circulatorio por parada cardíaca.
Asfixia: Se produce cuando la corriente eléctrica atraviesa el tórax. el choque eléctrico tetaniza el diafragma torácico y como consecuencia de ello los pulmones no tienen capacidad para aceptar aire ni para expulsarlo. Este efecto se produce a partir de 25-30 mA.
Quemaduras: Internas o externas por el paso de la intensidad de corriente a través del cuerpo por Efecto Joule o por la proximidad al arco eléctrico. Se producen zonas de necrosis (tejidos muertos), y las quemaduras pueden llegar a alcanzar órganos vecinos profundos, músculos, nervios e inclusos a los huesos. La considerable energía disipada por efecto Joule, puede provocar la coagulación irreversible de las células de los músculos estriados e incluso la carbonización de las mismas.
Tetanización: O contracción muscular. Consiste en la anulación de la capacidad de reacción muscular que impide la separación voluntaria del punto de contacto (los músculos de las manos y los brazos se contraen sin poder relajarse). Normalmente este efecto se produce cuando se superan los 10 mA.
Fibrilación ventricular: Se produce cuando la corriente pasa por el corazón y su efecto en el organismo se traduce en un paro circulatorio por rotura del ritmo cardíaco. El corazón, al funcionar incoordinadamente, no puede bombear sangre a los diferentes tejidos del cuerpo humano. Ello es particularmente grave en los tejidos del cerebro donde es imprescindible una oxigenación continua de los mismos por la sangre. Si el corazón fibrila el cerebro no puede mandar las acciones directoras sobre órganos vitales del cuerpo, produciéndose unas lesiones que pueden llegar a ser irreversibles, dependiendo del tiempo que esté el corazón fibrilando. Si se logra la recuperación del individuo lesionado, no suelen quedar secuelas permanentes. Para lograr dicha recuperación, hay que conseguir la reanimación cardíaca y respiratoria del afectado en los primeros minutos posteriores al accidente. Se presenta con intensidades del orden de 100 mA y es reversible si el tiempo es contacto es inferior a 0.1 segundo
La fibrilación se produce cuando el choque eléctrico tiene una duración superior a 0.15 segundos, el 20% de la duración total del ciclo cardíaco medio del hombre, que es de 0.75 segundos.
Lesiones permanentes: Producidas por destrucción de la parte afectada del sistema nervioso (parálisis, contracturas permanentes, etc.)
EFECTOS FÍSICOS NO INMEDIATOS
Se manifiestan pasado un cierto tiempo después del accidente. Los más habituales son:
Manifestaciones renales:
Los riñones pueden quedar bloqueados como consecuencia de las quemaduras debido a que se ven obligados a eliminar la gran cantidad de mioglobina y hemoglobina que les invade después de abandonar los músculos afectados, así como las sustancias tóxicas que resultan de la descomposición de los tejidos destruidos por las quemaduras.
Trastornos cardiovasculares:
La descarga eléctrica es susceptible de provocar pérdida del ritmo cardíaco y de la conducción aurículo- ventricular e intraventricular, manifestaciones de insuficiencias coronarias agudas que pueden llegar hasta el infarto de miocardio, además de trastornos únicamente subjetivos como taquicardias, sensaciones vertiginosas, cefaleas rebeldes, etc.
Trastornos nerviosos:
La víctima de un choque eléctrico sufre frecuentemente trastornos nerviosos relacionados con pequeñas hemorragias fruto de la desintegración de la sustancia nerviosa ya sea central o medular. Normalmente el choque eléctrico no hace más que poner de manifiesto un estado patológico anterior. Por otra parte, es muy frecuente también la aparición de neurosis de tipo funcional más o menos graves, pudiendo ser transitorias o permanentes.
Trastornos sensoriales, oculares y auditivos:
Los trastornos oculares observados a continuación de la descarga eléctrica son debidos a los efectos luminosos y caloríficos del arco eléctrico producido. En la mayoría de los casos se traducen en manifestaciones inflamatorias del fondo y segmento anterior del ojo. Los trastornos auditivos comprobados pueden llegar hasta la sordera total y se deben generalmente a un traumatismo craneal, a una quemadura grave de alguna parte del cráneo o a trastornos nerviosos.
COMO EVITAR EL RIESGO ELECTRICO
1. Antes de utilizar un aparato o enchufe, asegúrate de su perfecto estado. No utilices cables dañados, clavijas de enchufe rotas ni aparatos cuya carcasa presente desperfectos.
Evita en lo posible la utilización de bases múltiples, en especial las que no disponen de toma de tierra. No sobrecargues la línea.
Evita que se dañen los conductores eléctricos, protegiéndoles especialmente contra: Las quemaduras, por proximidad a una fuente de calor Los contactos con productos corrosivos Los cortes producidos por útiles afilados, máquinas en funcionamiento, ángulos vivos, etc.
2. Para utilizar un aparato o instalación eléctrica, maniobra únicamente los órganos de mando previstos por el constructor o instalador.
No alteres ni modifiques los dispositivos de seguridad ni los órganos de mando. Para desconectar una clavija del enchufe, tira de ella, nunca del cable de alimentación.
3. No utilices aparatos eléctricos ni manipules sobre instalaciones eléctricas cuando accidentalmente se encuentren mojadas o húmedas, o si eres tú quien tiene las manos o pies mojados.
4. En caso de avería o incidente corta la corriente como primera medida. Luego limita tus intervenciones a operaciones elementales, como cambio de una lámpara o fusible.
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